martes, 26 de febrero de 2008

26 de febrero de 2008

Una nueva generación de narices electrónicas .

Dos científicos de EEUU crean un nuevo tipo de espectrómetro de masa que permite su aplicación directa a tejidos orgánicos, y que en menos de un segundo indica la composición química de la muestra.

Investigadores de la universidad George Washington, en Estados Unidos, han desarrollado un nuevo detector de elementos químicos que combina un laser con un espectrómetro de masa y que podrá utilizarse en decenas de aplicaciones comerciales, desde la evalución de tumores en medicina hasta la localización automática de explosivos en equipajes.

El laser se encarga de vaporizar una diminuta muestra del material que se quiere examinar, que siempre deben ser un tejidos orgánico, al dispararolo directamente sobre él.

Simultáneamente, el espectrómetro se encarga de analizar a nivel molecular el resultado de la combustión, para indicar en menos de un segundo cuál es la composición química de esa muestra.

"Estamos hablando de un anásis de menos de un segundo", afirma Akos Vertes, profesor de bioquímica y de biología molecular en la citada universidad.

Múltiples aplicaciones

Vertes y su ayudante, Peter Nemes, afirman que ya han probado su sistema para múltiples aplicaciones, como encontrar droga en una muestra de orina, detectar los cambios de color en una hoja de una planta, o registrar restos de explosivos en un billete de un dólar.

"Aun no es portátil", reconocen sus desarrolladores tras presentar la solicitud de patente: el aparato ocupa prácticamente lo mismo que una mesa de laboratoiro, aunque aseguran que la miniaturización de sus componentes permitirá que lo sea algún día.

Su máquina es en realidad la puesta en práctica de un proceso conocido como ionización mediante electroespray, que le valió el premio Nobel de Química a su descubridor, John Fhen.

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