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jueves, 28 de febrero de 2008

28 de Febrero de 2008

Embarazos Precoces en Dinosaurios.


Un nuevo estudio a descubierto que había hembrasde dinosaurio que se quedaban embarazadas a edades tan tempranas como los 8 años, mucho antes de alcanzar su tamaño adulto máximo.

Investigadores de la Universidad de Ohio y de la Universidad de California en Berkeley han encontrado hueso medular (el mismo tejido que permite a las aves desarrollar los cascarones de los huevos) en dos especímenes de dinosaurios: el carnívoro Allosaurus y el herbívoro Tenontosaurus. También ha sido encontrado en uno de Tiranosaurio rex.

El descubrimiento ha permitido a los investigadores precisar las edades de estas hembras de dinosaurio embarazadas, las cuales fueron 8, 10 y 18 años. Esto indica que las criaturas alcanzaron la madurez sexual antes de lo que se pensaba previamente.

Los científicos estudiaron originalmente los huesos, los cuales provienen de periodos geológicos diferentes, para averiguar más detalles acerca del ritmo de crecimiento de los dinosaurios. Debido a que los paleontólogos raramente encuentran fósiles de dinosaurios adultos, es decir, que hubieran dejado de crecer, algunos expertos han especulado con la posibilidad de que estas bestias antiguas continuaran creciendo incluso en su vejez.

El nuevo estudio sugiere otra explicación: los dinosaurios crecían rápido pero sólo vivían de tres a cuatro años en edad estrictamente adulta. Su descendencia, por tanto, era en buena parte precoz.

La investigación ofrece también más evidencias de que los dinosaurios eran menos parecidos a los reptiles y más a las aves.

Cuando los científicos tuvieron en cuenta el tamaño de los dinosaurios, Andrew Lee y Sarah Werning encontraron que el modelo para la madurez sexual de un reptil predecía que los dinosaurios habrían podido procrear a la edad de 218 años. "Esto es claramente ridículo", enfatiza Lee. Las investigaciones muestran que la mayoría de los dinosaurios vivían sólo hasta los 30 años, aunque las criaturas de cuello largo como los brontosaurios pudieron haber alcanzado los 60.

El descubrimiento contribuye además a esclarecer algunas cuestiones acerca de la evolución de las aves. La presencia de tejido medular en estos dinosaurios, que vivieron hace tanto como 200 millones de años, muestra que las estrategias reproductivas de las aves modernas tienen orígenes muy antiguos.

miércoles, 27 de febrero de 2008

27 de Febrero de 2008

Inusual Dinosaurio Con Cabeza de Cocodrilo.

Se ha demostrado que un raro dinosaurio británico tenía un cráneo que funcionaba como el de un cocodrilo comedor de peces, a pesar de pareserce a un dinosaurio típico. También poseyó dos grandes garras al extremo de sus miembros delanteros, quizás usadas como ganchos para agarrar y alzar los peces del agua.

Emily Rayfield, de la Universidad de Bristol, utilizó técnicas de modelado por ordenador para demostrar que mientras el Baryonyx walkeri estaba comiendo, su cráneo se doblaba y estiraba de la misma forma que el cráneo de cierto cocodrilo devorador de peces con mandíbulas largas y estrechas.

Durante la excavación, fueron encontrados dientes y escamas de un pez parcialmente digerido, y un hueso de dinosaurio, en la región del estómago del animal, demostrando que este dinosaurio comía peces, aunque no se limitase necesariamente a ellos. Es más, tenía un cráneo muy raro que se parecía en parte al de un dinosaurio y en parte al de un cocodrilo, así que los investigadores quisieron establecer a cuál de los dos se parecía más, estructural y funcionalmente.

Los huesos del cráneo del Baryonyx fueron escaneados con tomografía computerizada y se reconstruyó digitalmente la estructura, de modo que los investigadores pudieron ver la anatomía interior del cráneo. Luego analizaron modelos digitales del hocico de un Baryonyx, de un dinosaurio terópodo, de un aligátor y de un cocodrilo comedor de peces, para ver cómo se movía cada hocico durante el proceso de la alimentación. Entonces, los compararon entre sí.

Los resultados mostraron que el comportamiento durante la alimentación del Baryonyx era notablemente diferente del de un dinosaurio terópodo carnívoro típico, o del de un aligátor, y más similar al de un cocodrilo devorador de peces. Como la mayor parte de la dieta de ese cocodrilo consiste en peces, el estudio de Rayfield sugiere que éste también pudo ser el caso para el Baryonyx en el Cretáceo.El dinosaurio en cuestión se descubrió cerca de Dorking, en Surrey, Reino Unido, en 1983, por un coleccionista aficionado, William Walker, y denominado como Baryonyx walkeri en su honor en 1986 por Alan Charig y Angela Milner. Es un dinosaurio del Cretáceo temprano, con alrededor de 125 millones de años de antigüedad.

martes, 26 de febrero de 2008

26 de Febrero de 2008

Archibald: "el impacto de un meteorito no fue la única causa de la extinción de los dinosaurios".


El paleontólogo estadounidense recuerda en Barcelona que la ciencia trabaja con más de 40 hipótesis distintas para explicar por qué terminó el reinado de los grandes saurios.


El paleontólogo estadounidense David Archibald explicó ayer que la extinción de los dinosaurios no se debió al impacto de un meteorito de grandes dimensiones contra la Tierra, sino a una conjunción de factores ambientales que modificaron de manera severa el clima y el hábitat terrestre.


David Archibald visitó Barcelona para exponer sus tesis sobre este hecho en el museo Cosmocaixa. De las más de cuarenta que la comunidad científica ha planteado hasta el momento para explicar la desaparición de la mayoría de especies de dinosaurios, la más extendida y aceptada es que un meteorito de unos diez kilómetros de diámetro impactó en la actual península de Yucatán, en México, hace 65 millones de años.


Esta colisión, según los expertos, provocó una gigantesca nube de humo que envolvió el planeta, impidiendo el paso de los rayos solares, lo que dio lugar a un fuerte descenso de la temperatura y a la desaparición gradual de la vegetación y de la mayoría de herbívoros y carnívoros.

Más factores.
Archibald, sin embargo, considera que el impacto de este meteorito no es un factor suficiente para explicar la desaparición de centenares de especies de dinosaurios y de otros animales a finales del período Cretáceo, ya que anteriormente se habían registrado impactos de igual o mayor magnitud y no habían causado tales consecuencias.

"Este meteorito pudo contribuir a la extinción de las especies, pero no fue el único factor que la provocó", sostiene este prestigioso paleontólogo, coordinador del departamento de Biología de la Universidad Estatal de San Diego, en California (EEUU).

Según Archibald, durante el Cretáceo, en la enorme zona del Decán, en la India, tuvieron lugar, a lo largo de más de 4 millones de años, una serie de erupciones volcánicas que produjeron una densa nube de polvo, rico en iridio (mineral pesado que se encuentra en el interior de la Tierra), que cubrió el sol y extinguió los vegetales, a la vez que provocó un fuerte descenso de la temperatura.

Pero este científico mantiene, además, que en este período el nivel del mar descendió entre 150 y 200 metros, lo que conllevó la desecación de unos treinta millones de kilómetros cuadrados de superficie y la desaparición de hábitats y mares poco profundos.
"No todos desaparecieron"
Estos factores medioambientales, junto al impacto del meteorito en Yucatán, son los que explican, "de la manera más científica posible", según Archibald, la extinción de algunos dinosaurios, ya que no todos desaparecieron.

De hecho, sobrevivieron muchas especies acuáticas y voladoras, como los cocodrilos, las tortugas, las aves o los tiburones, descendientes directos de los primeros dinosaurios, lo que demuestra que tienen más posibilidades de extinguirse las especies de tamaño grande, terrestres y endotérmicas.

Sobre la extinción de los dinosaurios se han escrito miles de páginas y decenas de teorías, algunas de las cuales se asemejan más al guión de una película de ciencia ficción que a una hipótesis científica.

Pese a la multitud y disparidad de teorías existentes, Archibald asegura que la comunidad científica está "cada vez más cerca" de hallar la respuesta a uno de los enigmas que más intrigan a los expertos, como es por qué, después de su largo reinado sobre la Tierra, llegaron a desaparecer esos "viejos monstruos" llamados dinosaurios.